Por primera vez en un BMW, el Dynamic Performance Control proporciona al BMW X6 nuevas ventajas en las curvas. El perfecto reparto de la tracción entre las ruedas traseras derecha e izquierda mejora la estabilidad de la trayectoria, con independencia de si el conductor está acelerando o no. Esto significa que el vehículo entra en las curvas con mayor precisión y acelera con más rapidez con un agarre óptimo al salir de ellas. Junto con la tecnología inteligente de tracción a las cuatro ruedas xDrive, el Dynamic Performance Control ofrece más agilidad y dinamismo sobre cualquier superficie.