Y lo mejor está detrás de ti.

Tracción trasera.

La tracción trasera de los BMW Serie 1 aporta energía dinámica a todas las maniobras y contribuye de manera destacada a obtener una distribución ideal del peso. ¿El resultado? Agilidad incomparable, maniobrabilidad excelente y dirección precisa. O, dicho de otra forma: el puro placer de conducir.